ME GOZARE y ALEGRARE EN TU MISERICORDIA” – Por LILIANA FERNANDEZ PAZ (SAN LUIS)

“Me gozaré y alegraré en tu misericordia, porque has visto mi aflicción; has conocido mi alma en las angustias”

                                                                                                          Salmo 31.7

 

            Hay momentos especiales de la vida en que vivimos sumergidos en la angustia. No solamente como consecuencia de una vida que ha dado la espalda a Dios sin importarle el consejo de su Palabra, sino también por circunstancias puntuales que desgarran nuestro corazón por el dolor que puede producir un hecho desencadenante. Podríamos citar muchos ejemplos, como la muerte de un ser amado.

            Recientemente en la escuela donde trabajo pude escuchar el dolor de una madre que hacía dos meses había perdido a su hijo mayor después de un largo tiempo de sufrimiento provocado por una enfermedad terminal.

            Mi ser entero quería transmitirle el amor de Dios, me dispuse a escucharla. Le compartí un versículo de la Biblia que dice así “Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación”. Sólo Dios  podía consolar ese dolor tan profundo, indescriptible que solamente ella humanamente conocía.

            Porque la Biblia nos enseña que Dios toma en cuenta nuestras angustias, El conoce nuestros dolores, nuestros quebrantos.

            Así nos enseña la Palabra de Dios: “…Porque has visto mi aflicción, has conocido mi alma en las angustias”

            Sabes querida amiga también el dolor es un camino para llegar a Dios. El abrió ese camino desde el cielo hasta tu corazón por medio de la muerte del Señor Jesucristo en la cruz del calvario para regalarnos su perdón y vida eterna.

            Si crees ésta verdad divina puedes aceptar a Cristo como tu Salvador Personal Su Paz inundará tu corazón porque serás libre de toda culpa por su amplio perdón y la consolación de su amor infinito te sacará del pozo de la desesperación y curará tu dolor.

 

Liliana  Fernández Paz (San Luis)