ISAIAS 53…….por Alfredo Posse

Este pasaje, que en verdad comienza en el capítulo 52 versículo 13, es uno de los más indicados para testificar a una persona origen judía. Cuando queremos compartir el evangelio con alguien de origen israelita haremos bien en no utilizar pasajes del Nuevo Testamento ya que este no es reconocido por el pueblo judío como Palabra de Dios. Sin embargo tenemos una cantidad impresionante de referencias en el Antiguo Testamento con los que si podemos guiar a un judío a conocer a Jesús como su Mesías (es mejor no usar el término Cristo ya que provoca mucha asociación con el catolicismo y las persecuciones de la Inquisición). Entre los muchos pasajes que vienen en este momento a mi mente están Salmo 2, Salmo 22, Isaías 7:14 (profecía sobre el nacimiento virginal del Mesías), Isaías 9:6 (con los innumerables nombres del Señor), y por supuesto Isaías 53. Curiosamente este capítulo es en cierta forma tabú para muchos rabinos y maestros de las escrituras en Israel, quizás porque no pueden discernir a quién se refiere precisamente Isaías; algo similar a lo que le ocurrió al eunuco etíope en Hechos 8:27 al 35 hasta que Felipe logró a partir de este texto compartirle el evangelio y revelarle a Cristo. Pero ese sería tema para otro mensaje…

Decían al comienzo que el pasaje en cuestión comienza más precisamente en el versículo 13 del capítulo anterior donde Dios mismo lo presenta como “su siervo”. Al respecto cabe recordar que las Escrituras, tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento, fueron escritas como textos sin divisiones de capítulos y versículos. Esta división la hicieron mucho tiempo después los estudiosos de la Biblia para darle un orden más simple. Pero en algunos pasajes como el que hoy nos ocupa, creo yo, la división no es del todo apropiada. Volviendo a Isaías 52:13 empieza a describir la obra del Mesías como el Siervo de Dios lo que se continúa en el capítulo siguiente.

Podríamos estudiar este pasaje desde el punto de vista de una declaración múltiple de Dios:

  • Dios presentando a SU SIERVO (52:13)

 

  1. Para esto utiliza calificativos muy interesantes ya que este Siervo será:
  • Prosperado, o dicho con otras palabras tendría éxito en todo lo que emprendiera. Este concepto me lleva a recordar la promesa hecha por el salmista al “Varón que no anduvo en consejo de malos…” del Salmo 1. Vale recordar que en final del versículo 3 dice “Y todo lo que hace prosperará” ¿Quien mejor que Jesús para ejemplificar a ese varón, quién mejor que Jesús para recordar que se deleitaba en la Palabra de Dios y que su obra redentora se cumplió con todo éxito? Pero siguiendo con Isaías…
  • Engrandecido, sus méritos serían reconocidos por los hombres, algo muy real en las palabras de los alguaciles enviados a prender a Jesús según Juan 7: 46 “¡Jamás hombre alguno ha hablado como este!” y por último…
  • Exaltado, llevado al lugar más alto, al sitio que como Dios le corresponde y que solo por un breve tiempo dejó al venir a este mundo pecador y perdido: a la diestra del Padre como nos relata Pablo en Filipenses 2:9-11

Aquí vemos un primer contraste: al ser más maravilloso y espectacular se lo vería sin atractivo ni hermosura, y no sería deseado por los hombres (tanto judíos como gentiles). Esta expresión no tiene que ver con los sufrimientos previos a la cruz que se describen algunos versículos más adelante, sino en referencia a que en su humanidad no presentaba nada que llamara la atención en su porte. Fueron sus palabras, aún más que sus milagros, lo que impactaban a las personas, Pedro llegó a decir: “¿Señor, a quién iremos?, tú tienes palabra de vida eterna” Juan 6: 68

  • Dios preguntando a los hombres (53:1)

 

Pregunta casi retórica, “¿Quién ha creído…?” Ahí podríamos hacer la misma apreciación que con el vaso de agua a la mitad: Muchos somos los que creímos y fuimos salvados (el vaso medio lleno) pero también muchos son los que no han creído o no han escuchado o han rechazado abiertamente la obra de la Cruz (el vaso medio vacío). De todos modos sabemos que Israel, como nación rechazó al Mesías por Dios enviado, si bien la primera iglesia en Jerusalén estaba compuesta solo por judíos, pronto quedó en claro que la nación no estaba dispuesta a reconocerle como el Salvador.

  • Dios describiendo su aspecto (53:2-3)

 

  • Sin belleza ni atractivo especial, volviendo a lo dicho en cuanto a la contradicción de los dos últimos versículos del capítulo anterior, no dice que el aspecto el Señor fuera desagradable, que era feo (curiosamente los evangelios no dan ninguna pista sobre su aspecto físico dejando a nuestra imaginación si era alto o bajo, rubio o moreno, etc.) sino que no había nada espectacular en su presencia sino en sus palabras.
  • Sin valor ni aprecio, no daba con el perfil esperado para el Mesías. Entre otras cuestiones no era rico comerciante o empresario judío sino un humilde carpintero de una aldea despreciable como Nazaret (en Juan 1: 46 tenemos el prejuicio de Natanael sobre si algo bueno podía salir de esta ciudad). Tampoco tenía a su cargo un ejército ni milicias organizadas sino un grupo reducido de doce hombres rústicos: pecadores y pescadores (no vamos a discriminar las ocupaciones de los apóstoles pero reconozcamos que ni había ningún mérito especial estas profesiones).
  • Sin reconocimiento de parte de la nación, era visto como “azotado de Dios” cuando en realidad lo era “por nuestros pecados”.
  • Dios describiendo a la humanidad (53:5-6) 

 

    1. También hay aquí otro contraste: nosotros éramos los rebeldes y pecadores. Él quien fue herido en nuestro lugar; nosotros los enfermos (forma metafórica de referirse al pecado como una enfermedad que transmisión genética) y Él quien nos sanó; nosotros los perdidos como ovejas descarriados y Él como el Buen Pastor que vino a buscar y a salvar a los que estábamos perdidos. Esto no ha cambiado hasta nuestros días: los hombres siguen deambulando por el mundo sin sentido, sin rumbo, sin esperanza y solo en Cristo podemos hallar el sentido de la vida, la dirección y la esperanza eterna. No ha cambiado mucho el mundo en estos últimos dos mil años ¿no es verdad?
  • Dios describiendo los tormentos del Mesías (53:7-8)

 

  • Angustia y aflicción, en varios pasajes de los evangelios vemos al Señor conmovido por el dolor de las personas (las multitudes como ovejas sin pastor, la viuda de Naín, las hermanas de Lázaro, etc). Pero nunca afligido por sí mismo, ni aun sabiendo el final que le esperaba en Jerusalén, con excepción de su oración en el huerto de Getsemaní donde dicen las escrituras que “comenzó a entristecerse y a angustiarse” según Mateo 26:37 y Marcos 14:33, y en “agonía” según Lucas 22:44. Y en esta situación el sufrimiento no era por la muerte próxima sino por el hecho de que se habría de separar de su comunión con el Padre cuando cargara los pecados de la humanidad. Así se comprende el clamor en la cruz: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?”
  • Silencio, muchas pueden ser las razones de guardar silencio: algunas veces por temor, otras por conveniencia, otras por necesidad. Pero el silencio de Cristo al enfrentar a sus acusadores y ante la inminencia de la cruz fue por amor: cuando leemos en Sofonías 3:17 “Jehová está en medio de ti, poderoso, él salvará; se gozará sobre ti con alegría, callará de amor, se regocijará sobre ti con cánticos” no podemos dejar de identificar este pasaje con Jesús. Él siendo Dios mismo estaba en medio de los hombres, estaba salvando a la humanidad de sus pecados, se gozaba en cumplir la voluntad el Padre aunque esto le significara sufrimiento físico y callaba por amor ya que si se defendía y lograba evadir la cruz no habría habido para nosotros esperanza.
  • Dios describiendo su muerte y su resurrección (53:9-11)

 

  1. Nuevamente nos encontramos con otra contradicción:
  • Moriría como un impío, pero sería sepultado con todos los honores de un noble (recordemos la tumba sin usar de José de Arimatea, los preparativos del mismo José y de Nicodemo que incluían lienzos, el sudario, especias aromáticas etc. tal la costumbre de los judíos).
  • Moriría literalmente (lo que fue atestiguado por numerosas personas, incluido el centurión romano), sin embargo viviría eternamente.
  • Sufriría hasta lo inimaginable por el hombre, pero disfrutaría de ver el resultado (el fruto) de su obra y estaría satisfecho. ¿Cuál es ese fruto? Ni más ni menos que nosotros los que un día fuimos alcanzados por su mensaje de amor y gracia, los que habiendo puesto nuestra fe y confianza en su obra redentora pasamos de muerte a vida y de la condenación eterna a la salvación eterna.
  • Dios describiendo su final (53:12)

 

  • El Padre le daría parte (un lugar especial) con los grandes, esto se demuestra en las palabras del apóstol Pablo en Colosenses 3:1 “donde está sentado Cristo, a la diestra del Padre.” El lugar que por naturaleza le corresponde, que por amor dejó para venir a esta tierra “llena de maldad” como cantamos en el himno, y al que volvió como demostración de haber cumplido cabalmente la misión encomendada o sea la redención de los hombres.

CONCLUSIÓN: no podemos ver los sufrimientos del Señor sin caer quebrantados a sus pies. No podemos ver su muestra de amor insuperable sin arrepentirnos por lo que nuestro pecado le llevó a vivir. Y no podemos dejar de decir como Pedro en Hechos 4:12 “Y en ningún otro hay salvación, porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres en que podamos ser salvos.”

El Señor bendiga su Palabra, amén

 

Alfredo Posse

About the Autor

Conocí al Señor Jesús en febrero del año 1981, me bautice en setiembre de ese año y nos casamos junto a Judith en abril de 1984. Fuimos miembros de la Congregación Judío Mesiánica junto al hermano Saúl Rosengaus (ya en la presencia del Señor) entre el ‘81 y el ‘87 en que comenzamos a congregarnos en Haedo (Libertad 1181). Alli colaboramos en diversos ministerios (tesorería, escuela dominical, adultos mayores y misiones) siendo reconocido como Anciano en setiembre del ’94. En el año 2005 salimos encomendados por las iglesias de Haedo y Tesei (Alvarez Rodriguez 530) al pastorado en esta iglesia de Chascomús. Tenemos tres hijos: Martín, Laura y Daniel, quienes colaboran en la obra en diversas. Áreas (música, escuela dominical, jóvenes y adolescentes) a la vez que continúan sus estudios terciarios y trabajos.
Actualmente mantenemos una escuela dominical con aproximadamente 30 chicos cada fin de semana, además de las reuniones de adolescentes, jóvenes mayores, femeninas y matrimonios. En el año 2012 participamos con un stand en la Feria del Libro de Chascomús bajo el lema “En la Feria del Libro: el Libro de los libros” con una hermosa respuesta de los visitantes.