CAUTIVADOS POR EL AMOR………por Pedro Fuentes

DIOS ME AMA

 “Mirad cual amor nos ha dado el Padre para que seamos llamados hijos de Dios”    

  1°Juan 3:1

 Seguramente nunca podremos llegar a entender cuanto nos ama Dios.

Quizás en muchas ocasiones te encontraste como perdido en el mundo, sintiendo que nadie se interesaba por vos. Lo mas probable es que no sea así, pero si así fuera Dios nunca dejará de amarte. El amor de Dios es invariable, es personal, es único y está a tu disposición.

Los seres humanos fuimos creados con una tremenda necesidad de ser amados y Dios lo sabe porque él nos creó. A alguna de las personas que te rodean quizás les cueste amarte, como a vos te costará amar a algunas también, sin embargo a Dios no le resulta un sacrificio amarnos porque él en esencia es AMOR. Y Dios te ama así como sos, sin importar tu pasado, sin preguntar de tus fracasos, sin evaluar tu capacidad. Dios sencillamente te ama, porque él te creó para amarte. Esto no significa que Dios siempre esté de acuerdo con nuestra conducta porque cuando pecamos Dios no lo aprueba. Y el pecado nos conduce a la perdición eterna. Pero como Dios nos ama buscó la solución a nuestro problema:

 “De tal manera amó Dios al mundo que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquél que en el cree no se pierda sino que tenga vida eterna” Juan 3:16

 Si aún no experimentaste el amor de Dios, sencillamente tenés que recibirlo por la fe, apropiarte de su amor y de su perdón. Pedir a Dios que perdone tus pecados y recibir a Cristo en tu corazón. A partir de allí vivirás una vida distinta Y COMENZARÁS A DISFRUTAR DEL AMOR DE DIOS.

Pasar por este mundo sin haber experimentado el amor de Dios en la vida, es haberse perdido lo mas importante que podemos disfrutar: Que el Creador y Sustentador del universo nos rodee con su brazo amoroso y nos conduzca hasta el final del camino. Te invito a vivir el resto de tus días sabiendo QUE DIOS TE AMA.

Reflexión: Cuando pases por situaciones difíciles y te sientas incomprendido por los demás recordá que Dios te sigue amando.

Lectura complementaria: 1° Juan 3:1-3

YO AMO A DIOS

“Nosotros amamos a Dios porque él nos amó primero” 1°Juan 4:19

Cuando comenzamos a disfrutar del amor que Dios nos tiene, empezamos a darnos cuenta qué significa amar. Dios pone en evidencia su amor, así lo expresa San Pablo: “Mas Dios muestra su amor para con nosotros en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros” Romanos 5:8

Amar a Dios es tenerlo en primer lugar en el rango de nuestras prioridades. Es aceptar sus demandas y obedecer sus mandatos. Amar siempre es dar y darse por el ser que amamos. Por ésto, sólo podemos mostrar nuestro amor a Dios cuando tomamos en serio sus mandatos, cuando seguimos sus consejos, cuando respetamos sus principios.Quiero presentarte algunas formas muy prácticas que tenemos para mostrarle a Dios que lo amamos de verdad:

        .ADORACION

La adoración que le rendimos a Dios es la expresión mas sublime del amor.Adorar es tener un corazón de querer agradar a Dios en todo lo que pensamos, decimos y hacemos. A Dios lo podemos  adorar cuando estamos solos y cuando estamos en la comunidad del pueblo de Dios. “Pero tú eres santo. Tú que habitas entre las alabanzas de Israel” Salmos 22:3

         .OBEDIENCIA

“El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada con él” Juan 14:23Dios está muy interesado en que le obedezcamos, no porque sea un déspota y autoritario, sino porque Dios sabe todas las cosas y como Padre amoroso siempre nos pedirá que hagamos lo que será mejor para nosotros. Es verdad que a veces nos cuesta obedecer a Dios, pero debemos recordar que es para nuestro bien. “El obedecer es mejor que los sacrificios” 1°Samuel 15:22

         .SERVICIO

Jesús dijo “El Hijo del Hombre no vino para ser servido sin para servir” Marcos 10:45. Si somos seguidores de Jesús debemos pensar que cada vez que hacemos algo en beneficio de otros estamos sirviendo a Dios y  mostrándole que lo amamos de verdad.

Reflexión: Adoración, obediencia y servicio son formas muy prácticas que tenemos para mostrar QUE AMAMOS A DIOS.

Lectura complementaria: Juan 14:21-24

AMOR A MI HERMANO

“Amados; amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquél que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios” 1°Juan  4:7

El Nuevo Testamento nos dice que la iglesia es como una familia. Todos sus integrantes son hermanos entre sí. En las relaciones familiares se viven distintas y variadas experiencias. La relación entre los hermanos suele ser buena y en ocasiones no tanto. Dios desea que en la iglesia reine un clima de amor y comprensión. En toda familia; los hermanos cuando son chicos se pelean por cualquier cosa. A medida que van creciendo y madurando cada asunto se puede conversar y las cosas van resolviéndose cada vez mejor.

El Señor Jesús sabía esto y es por eso que nos dejó un mandamiento muy cortito pero que puede revolucionar nuestras relaciones “Este es mi mandamiento: Que se amen los unos a los otros” Juan 15:17

 El amor permite que nos aceptemos tal como somos.

El amor nos hace perdonar las ofensas y olvidar los agravios.

El amor nos motiva a ayudar.

El amor nos permite renunciar a lo nuestro para beneficiar al hermano.

Se cuenta que en la Segunda Guerra Mundial los soldados vencedores hicieron explotar una bomba en el centro de un pequeño pueblo. Todos salieron huyendo. Una niña de unos ocho años salió corriendo llevando en sus brazos a su hermanito un poco mas chico que ella. Un hombre que corría desesperado como los demás la observó y le gritó:  “Niña: ¿no es demasiado pesado para vos?” a lo que la niña respondió “NO, ES MI HERMANO” .

A la hora de ayudar a un hermano no contará tanto lo que hacemos por él sino la razón del por qué lo hacemos. Es nuestro hermano.

No siempre será una ayuda material la que están esperando nuestros hermanos. A veces necesitan compañía, que oremos por ellos o que sencillamente dediquemos tiempo a escuchar sus pesares.

El amor a los hermanos siempre se mostrará en acciones concretas y no en un discurso lindo pero vacío de contenido. Esto es lo que nos enseñó el Maestro cuando lavó los pies de sus discípulos.

Reflexión: Tanto amo a mis hermanos, tanto estaré dispuesto a hacer algo en beneficio de ellos

Lectura complementaria: 1°Juan 4:7-21

AMOR AL PRÓJIMO

 “Amaras a tu prójimo como a ti mismo” Marcos 12:31

 Aprendimos que tenemos que ayudarnos entre hermanos porque somos de la misma familia. Pero no debemos olvidar que la ayuda a las demás personas también es parte de nuestro cristianismo. Jesús, nuestro Maestro: “Recorría todas las ciudades y aldeas, enseñando…predicando.. sanando… y al ver las multitudes tuvo compasión de ellas…” Mateo 9:35. Es muy importante que estemos atentos a las personas que nos rodean, sean cristianas o no. Son nuestro prójimo, son los que tenemos próximos a nosotros. Lucas nos cuenta que Jesús ”anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él” Hechos 10:38

 A veces recibiremos gratitud por nuestras acciones y seremos reconocidos. Pero no siempre será así. En ocasiones seremos criticados y hasta acusados falsamente. No nos preocupemos, debemos hacer el bien a todos porque esto es lo que nos enseñó Jesús, y nosotros seguimos su modelo.

La Biblia nos advierte sobre el cuidado que debemos tener en relación a la fe que declaramos, con las acciones que hacemos. Nos dice que la fe sin obras es muerta. Nos indica que para testificar de nuestra fe, no alcanzan las palabras si nuestras obras no respaldan lo que decimos. El relato de la vida de Jesús muestra que esto debe ser así. Nadie podrá con su palabrerío convencer a otros de su amor a las personas si no lo muestra con sus acciones.

Quizá oíste aquel famoso refrán “hablan tan fuerte tus acciones que no me dejan oír lo que tú dices”. Cuando hablamos del amor de Dios, la gente quiere ver algo concreto de ese amor y no sólo escuchar de él. Las personas dedican mas tiempo a observar lo que hacemos que a escuchar lo que les decimos. Por eso recordemos lo que nos dice el Señor:

“Hijitos mío, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad” 1°Juan 3:18

Reflexión: Estemos atentos para mostrar a nuestro prójimo con acciones concretas de cuánto Dios los ama a ellos y cómo nosotros también los amamos.

Lectura complementaria: Lucas 10:25-37

AMOR A LOS ENEMIGOS

“… Cuando le maldecían, no respondía con maldición; cuando padecía, no amenazaba, sino encomendaba la causa al que juzga justamente” 1°Pedro 2:23

Esto de amar a los que nos hacen mal, a los que nos dañan, a los que nos causan heridas, es muy difícil, casi imposible. En realidad es imposible que una persona con sentimientos normales pueda amar a quien se declara su enemigo. Pero los seguidores de Jesús tienen el mandato de hacerlo. Y es posible porque los seguidores de Jesús, han recibido al Espíritu Santo en sus corazones y tienen ahora todo el poder para vencer el odio con el amor de Dios.

Esto fue lo que sucedió con Jesús. Lo maldecían y él no les respondía. Lo maltrataban y él encomendaba a Dios su causa. Cuando estaba en la cruz oró al Padre pidiéndole que perdonara a sus agresores. ¡Qué tremendo!. ¡Qué contradicción para nuestros sentimientos!. ¡Que desafío para nuestra experiencia diaria!

“El amor cubrirá multitud de pecados” Sólo el amor de Dios en nosotros puede pasar por alto la ofensa, disimular la agresión y soportar la injusticia.

Quiero que pienses en las personas que alguna vez te hirieron, que fueron injustas con vos. Debes perdonarlas, de lo contrario seguirás atado al pasado. El amor que Dios puso en tu corazón es mas fuerte que todo el odio que puedas recibir. Porque es el amor de Dios, que en Jesucristo venció al pecado, a la muerte y al mismo Satanás. Y hoy ese amor puede inundar tu corazón de modo que no haya espacio para que se albergue el odio ni el rencor. Cuando amas a tus enemigos eres libre y nadie podrá inquietar tu ser interior.

El estilo de vida que Dios espera de nosotros es éste:

“No devolviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino por el contrario, BENDICIENDO sabiendo que fuimos llamados para heredar bendición” 1° Pedro 3:9

Reflexión: No dejar que ninguna ofensa recibida se quede en nuestros corazones, sino vencerla con el AMOR DE DIOS que tenemos en nuestro corazón aún para nuestros enemigos.

Lectura complementaria: Mateo 5:38-48

AMOR A LOS PERDIDOS

“… a todos me he hecho de todo, para que de todos modos salve a algunos” 1° Corintios 9:22

Con demasiada facilidad olvidamos nuestra condición pasada. Todos nosotros estábamos descarriados como ovejas. Seguíamos nuestro propio camino. No sabíamos exactamente cuál era el camino. Pero alguien nos contó del verdadero camino hacia la felicidad interior, hacia la paz del corazón. Nos explicó que Jesús estaba dispuesto a perdonar nuestros pecados y darnos la vida eterna. Alguien nos mostró que Dios nos amaba así como somos. El día que aceptamos ese amor, nuestra vida empezó de nuevo. ¡Qué maravilla!

Esta hermosa experiencia que nos sucedió, debiera cada día recordarnos que a nuestro alrededor hay miles de personas que están sin Dios, sin Cristo y sin esperanza en el mundo. Viven ciegos, no conocen el camino, marchan rumbo al infierno. Muchas de estas personas viven muy cerca nuestro; algunos son nuestros familiares, vecinos, compañeros de estudio o de trabajo. Cada uno de nosotros es responsable directo de las personas que tiene a su alrededor. Pensando que Dios nos ama tanto y que su amor también es para ellos ¿No te parece que es demasiado injusto y egoísta el no compartirles esta buena noticia?

Amar a los que están perdidos es lo que Jesús hizo, así lo declaró: “Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido” Lucas 19:10

Quiero animarte a que muestres tu amor a quienes están perdidos de alguna forma. Puede ser: compartiéndoles alguna literatura cristiana, regalándole un ejemplar de la Biblia, una película cristiana, invitándoles a alguna actividad de la iglesia, ofreciendo tu casa para algún encuentro de grupo pequeño,  contándoles tu testimonio de vida y fundamentalmente mostrando con tu conducta que eres un verdadero seguidor de Jesús. Ora constantemente por las personas a las que le compartiste tu fe y está atento a sus necesidades e inquietudes para ayudarles.

Siempre debemos recordar lo que decía el apóstol Pablo: “Yo sembré, Apolos regó, pero el crecimiento lo ha dado Dios” 1° Corintios 3:6

Reflexión: Sabiendo que alguien me compartió del amor de Dios yo también lo haré con otros.

Lectura complementaria: Lucas 15:11-32

AMOR QUE PERMANECE PARA SIEMPRE

“El amor nunca deja de ser…” 1° Corintios 13:8

En este mundo todo se termina, nada permanece para siempre. Las cosas se rompen, las modas cambian, las ideologías se agotan. Las personas se envejecen y se mueren, las relaciones se interrumpen y se cortan. Nada permanece. Como dijo el filosofo Heráclito “lo único que permanece es el cambio”. Esta es la razón por la que la vida es tan inestable, no tenemos de donde tomarnos para permanecer seguros. Pero gracias al cielo, el amor de Dios por nosotros no cambia ni cambiará. ¿sabes por qué? Porque es la esencia misma de Dios:

“En Dios no hay mudanza ni sombra de variación” Santiago 1:17

Mientras pasamos por este mundo, el peregrinaje se hace difícil a veces, porque hay que vivir experiencias no deseadas, porque se rompen relaciones y la tristeza invade nuestro corazón. En ocasiones nos sentiremos solos y no comprendidos ni queridos. Debes recordar que Dios si te comprende porque te creó y te ama y nunca dejará de amarte.

Quiero que te asombres conmigo y celebremos juntos el amor de Dios. Estamos seguros y nada cambiará nuestra relación con nuestro Creador. Él es ahora nuestro Padre y tenemos una relación de amor inmutable con él. ¡Qué maravilla! Por fin podemos vivir tranquilos y seguros, tenemos donde poner nuestros pies seguros de que no caeremos, porque “ Los que confían en Dios, son como la montaña de Sion que no se mueve sino que permanece para siempre” Salmos 125:1. Ahora tenemos una relación que durará por siempre, aún después de nuestra muerte. Esta relación de amor es para toda la eternidad.

Reflexión: Señor ayúdame para vivir conciente que todo aquí abajo pasará, pero gracias porque puedo vivir aferrado a tu amor porque nunca se terminará.

Lectura complementaria: 1° Corintios 13:1-13

 

 

 

About the Autor

autor de muchos escritos y libros….director de una editorial….anciano de una iglesia en Bs As