ACTITUD ………….por Daniel Perez Cliffe

“Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como también Dios os perdonó a vosotros en Cristo. Efesios 4:32 (RVR)

Actitud

Vivimos en tiempos muy violentos, donde la agresividad está a la orden del día. El bullying es una constante entre los chicos del colegio. La violencia en las redes sociales es cada vez más desenfrenada. La agresión de la calle es cada vez peor. Por cualquier motivo alguien se pelea, no importa si tiene razón o no, gritos, insultos, y hasta golpes de puños son la resolución habitual en cualquier diferencia de opiniones.

Estamos cada vez más intransigentes, y perdemos la paciencia con muchísimas facilidad. Aprendimos en casa o en el colegio una forma agresiva de comunicarnos. Palabras fuertes, insultos, agresiones, desvalorización del otro, pellizcones, empujones, a veces golpes son la moneda frecuente de muchas relaciones entre padres, padres e hijos, hermanos, amigos o novios.

Y lo peor es que naturalizamos esta actitud como si fuera normal, incluso dentro de la iglesia. Y esto es muy preocupante, porque Pablo nos está pidiendo que vivamos en una forma totalmente opuesta a la que se propone hoy en nuestra sociedad.

Parece una utopía, pero Dios espera que vos tengas una actitud diferente. Que puedas relacionarte con los demás con tres virtudes.

Benignidad – condición de bueno. Hoy parece que el bueno es tonto, porque piensa en el otro, porque se deja ganar, porque es gentil y amable. Cuando en realidad, es una actitud que tiene Dios mismo. Dios es bueno. Y nos manda que actuemos de la misma manera con nuestros semejantes. No con aquellos que son buenos con nosotros, sino con todos. Ojo. Dios no discrimina, y nos manda que nuestra benignidad sea un hábito de vida, en nuestra relación incluso con aquellos que nos dañan o lastimas.

Misericordia – Amar lo que no merece ser amado. Lo que no es digno de amar. Esta es muy difícil, pero también es lo que Dios hizo con nosotros. Nos amó cuando éramos sus enemigos y vivíamos ofendiéndole con nuestros pecados. Y mando a su Hijo Jesucristo a que muera por nosotros en la cruz. Dios es misericordioso, y nos pide que actuemos igual con aquellos que nos rodean y a quienes nos cuesta amar.

Perdonar – liberar de la responsabilidad de compensar el daño causado. Es una actitud divina que Dios nos manda a tener como habito, porque el primer beneficiado por perdonar es quien perdona. Perdonar te libera, no porque el otro se lo merezca o lo haya pedido. Sino porque te sana la herida del corazón.

REFLEXIÓN – Dios nos llama a tener otra actitud.

.

Un gran abrazo y bendiciones

Dany

About the Autor